Historia de "lansbrica"

*Lansbrica es un pseudotopónimo inventado por la arqueología orensana a partir de la publicación de un artículo de RIVAS FERNÁNDEZ en 1973. 

La popularización del falso topónimo se acentúa con la incomprensible protección o connivencia (¿involuntaria?) desde instancias oficiales, cuya consecuencia ha sido la difusión y consolidación de algunos bulos o mentiras sobre el ara de Bandua de Eiras:

  1. Que en su inscripción aparece el topónimo *Lansbrica.
  2. Que ha sido encontrada en la citania o castro de San Cibrao das Las  por LÓPEZ CUEVILLAS, quien, supuestamente, se la habría "regalado" al propietario del pazo de Eiras.

¡Ninguna de las dos es verdad!


Pseudotopónimos y desacuerdos

El primer trabajo intentando leer el epígrafe o inscripción del ara de Eiras se debe a JOAQUÍN LORENZO FERNÁNDEZ. Fue publicado en 1968 en Inscripciones romanas de Galicia IV, Provincia de Orense. La fotografía que acompañaba al texto había sido hecha a un vaciado de yeso que se custodia en el Museo Arqueológico de Ourense.  Hay que destacar el hermetismo que siempre rodeó al ara de Bandua de Eiras, con, muchas veces, insalvables dificultades para su acceso por parte de investigadores y curiosos. Es algo que todavía hoy sigue vigente.

La siguiente publicación en el tiempo corresponde a JUAN CARLOS RIVAS FERNÁNDEZ, en 1973 ("Nuevas aras romanas orensanas y rectificaciones interpretativas en otros epígrafes galaico-romanos ya conocidos", en Boletín Auriense III). Inicia la difusión del exitoso pseudotopónimo *Lansbrica o *Lansbriga

BANDV / A LANSB / RICAE AE / MILIVS RE / BVRRINVS 

En 1977, ANTONIO RODRÍGUEZ COLMENERO (Galicia Meridional Romana) acepta la interpretación anterior, por parecerle "la más acertada". 

Pero no debió de convencerle mucho, porque rectificará en 2000 viendo una O entre la N y la B: "En todo caso, la gran S, clarísima para Rivas, de Lansbricae, se convierte en una O suficientemente nítida para Tranoy y para mí", decía. ALAIN TRANOY había publicado en 1981 (La Galice Romaine. Recherches sur le nord-ouest de la péninsule ibérique dans l'Antiquité) la siguiente lectura del ara: 

BANDV / A LANOB / RICAE AE / MILIVS RE / BURRINVS

¡El topónimo se había convertido en *Lanobrica!

En 1987, BENITO PÉREZ OUTEIRIÑO en "A Cidade de San Cibran de Las. Objectivos e resultados das ultimas intervencións arqueológicas" (Lucerna, segunda série, volumen II,  Centro de Estudios Humanísticos, Porto) publica una fotografía del ara de Eiras, continuando con la tendencia originada en 1973 por RIVAS de que el topónimo del castro de San Cibrao das Las es *Lansbriga. Será uno de los que más contribuyan a la difusión del pseudotopónimo, podríamos decir que creando "escuela".

En 2000 (ya se ha mencionado) RODRÍGUEZ COLMENERO, siguiendo a TRANOY, asegura que el topónimo es *Alanobriga o *Alaniobriga. No obstante, es importante destacar que en la fotografía que aporta RODRÍGUEZ COLMENERO en 2000 sí puede percibirse perfectamente la M de LAMBRICAE.

En 2004, MANUEL VIDÁN TORREIRA publica un artículo en el que se agradece la exposición diacrónica de la historia de las lecturas. En la última página reproduce algunas ilustraciones, entre ellas las del vaciado de yeso de JOAQUÍN LORENZO y la de la última publicación de RODRÍGUEZ COLMENERO.

VIDÁN TORREIRA vio la letra M  de la segunda línea, aunque su interpretación difiere mucho de las anteriores ("Pambre y el enigma del ara de Eiras", en Nalgures, tomo I. A Coruña):


BANDVE / PALAM (folia) / BRIGENSI NER / (folia) NERIVS RE- / BVRRINI V S

("A BANDUA PALAMBRIGENSE, NERio NERIO (hijo) DE REBURRINO le CUMPLIÓ EL VOTO")

Ante tanta discrepancia, no quedó más remedio que intentar visitar el ara en 2007. Se consiguió gracias a una persona que vivía en la casa, Alfredo Lima López. Con la visita y las fotografías que se obtuvieron, se pudo leer:

BANDV

? LAMB

RICAE AE

MILIVS RE

BVRR(I)NVS


A Bandu / ? de Lamb / rica E / milio Re / burrino

(cumplió su voto)

La primera letra de la segunda línea tiene un interrogante (?) porque hay dudas de que sea una 'A'. Existen diferencias formales con las 'A' del epígrafe. Podría ser una 'R' (obsérvese en las fotografías la semejanza con la primera letra de la tercera línea, que estamos seguros de que es una 'R'). 

Sin embargo, tampoco se le ve mucho sentido a una 'R' al principio de la segunda línea. Podríamos, incluso, pensar en un nexo, abreviatura o caracter poco habitual o desconocido. Pero... ¿con qué significado?

La resolución a este enigma podría explicar el problema de la concordancia entre BANDVA? y LAMBRICAE. No obstante, esta incidencia no afecta a la lectura del topónimo, que es lo que aquí nos interesa y que se lee claramente: LÁMBRICA.


A pesar de las divergencias y de las dudas, son incontables los autores que hablan del castro o citania de San Cibrao das Las denominándole *Lansbrica, alejándose, inexplicablemente de los procedimientos más básicos de contraste y veracidad que deben seguirse en las investigaciones y en la exposición de trabajos científicos. Contribuyen, así, a la difusión y consolidación de un falso topónimo... pero, aún hay más...


La falsa procedencia y el supuesto "regalo"

Se ha llegado a insinuar, sin fundamento y para convencer a los lectores de que el ara apareció en el castro de San Cibrao das Las (por retorcidas razones que buscan defender la sacralidad del recinto central de la citania) que LÓPEZ CUEVILLAS había "regalado" el ara al dueño del pazo de Eiras durante las campañas de excavación de principios de los años veinte, en gratitud por el hospedaje ofrecido. No parece ser ese el caso, y, por cierto, la sacralidad del recinto central de la citania tiene argumentos suficientes para ser defendida sin necesidad de enturbiar el conocimiento aportando datos falsos o, al menos, no verificados.

En los años de las excavaciones de CUEVILLAS en la citania, el pazo de Eiras ya estaba dividido entre varios herederos, descendientes lejanos de la antigua familia hidalga de los Tizón. Uno de ellos ostentaba una tienda, denominada O Adro, dato que sabemos por un sobrino suyo que emigró a Cuba en 1920 con quince años.

Este sobrino se llamaba Luis Tizón, y es el protagonista de un libro de EMILIO COMAS PARET titulado De la vendimia a la zafra, crónica de un emigrante gallego en Cuba. Luis, nacido en Eiras y que se definía como campesino, fue suegro del escritor cubano COMAS PARET, que se interesó por la historia vital del anciano convenciéndole para poder publicar sus vivencias. 

La tienda denominada O Adro era regentada por "o meu tío don Emilio", en palabras de Luis Tizón. El local que ocupaba esa tienda, seguramente también taberna y fonda, está integrado en la arquitectura del pazo, en el ángulo suroeste del caserío, al lado de la antigua torre. Esta parte, junto con la torre, sigue siendo propiedad independiente, separada del resto del pazo, suponemos que tras la divisiones hechas en el siglo XIX, en las generaciones anteriores a Luis Tizón. 

"Naquela época a miña casa era Galicia e eu era campesiño. Da miña infancia teño pouco que contar. Non ricos, pero tampouco pobres de pasar fame. Noutros séculos a miña familia, aínda que non foron condes nin marqueses, si deberon ter propiedades e algun mándo, porque viviamos nunha boa vivenda, a Casa Grande lle dicían, e era como un castelo pero pequeno e con moitos anos. (...) 

(...) Nunha soa tenda de víveres que lle chamaban O Adrio e era do meu tío don Emilio podíanse mercar patacas, garavanzos, fabas, touciño, algún xamón da Cañiza, o mellor de todos, e viño branco do Ribeiro.

A miña familia tiña unha boa posición e algunhas terras. No "castelo" viviamos todos. (...)

(...) Papá liquidou o capital da familia. Foise para Arxentina e, en vez de buscar máis diñeiro, hipotecou as terras que tiñamos e ata a casa familiar, a Casa Grande de Eiras, como lle chamaban. Perdeuse tamén."


El ara estaba, hasta 2016, en el recinto del antiguo pazo, pero en estancias de otros propietarios, al menos desde los siglos XVII o XVIII, cuando debió de construirse en el jardín la bancada de piedra. Esta bancada rodeaba a una gran mesa de granito sostenida por el ara. Luis Tizón no hace referencia a ella.

Es posible que fuese en la tienda del "tío don Emilio", en la que se servían "vinos y comidas" (rotulado en la puerta y visible todavía no hace muchos años), en donde pudo haberse hospedado LÓPEZ CUEVILLAS en sus viajes a las excavaciones de San Cibrao das Las, en la primera mitad de los años veinte, pues la oferta hotelera por la zona era más bien escasa. Es decir, que CUEVILLAS pudo estar hospedado en una parte del pazo de Eiras (dividido entre varios herederos), pero justo en la parte que no tenía acceso al jardín en el que se hallaba el ara de Bandua.

No será hasta finales de la década de los veinte, del siglo pasado, cuando varios de los cupos de la antigua propiedad de la Casa Grande de Eiras sean unificados por Avelino Tizón (todos menos el ángulo suroeste, donde estaban la torre y la taberna del "tío don Emilio"). Por esos años se realizaron las obras que desvirtuaron la fisonomía tradicional del pazo, se edificó el torreón de ladrillo, se derribaron las escaleras de piedra y se eliminó la cubierta de teja árabe.

Así se manifiesta en la publicación Los Pazos Gallegos del MARQUÉS DE QUINTANAR, en 1932. En la ficha correspondiente al Pazo de Eiras dice que "fue objeto recientemente de una desgraciada restauración en la que desapareció la escalera de piedra (...)". Más abajo añade: "En cambio, se han sabido conservar muchas cosas, y muy bien los jardines de mirtos y flores antiguas". Es factible suponer que entre esos "mirtos y flores antiguas" se hallasen la bancada de piedra y la mesa sostenida por el ara de Bandua. ¿Cuándo llegaría allí el ara? Más abajo hay alguna pista.

Durante las excavaciones de los años veinte en San Cibrao das Las, CUEVILLAS no pudo "regalar" ningún altar al "dueño" del pazo porque el caserón, donde estaba el jardín, estaba dividido y ese "dueño" no era único. Cada familia trabajaba sus parcelas en el campo o había emigrado, siendo uno de los propietarios de una parte del antiguo pazo el titular de una tienda. En las aldeas, las tiendas hacen la función de tabernas y, si es necesario, de hospedaje.

Luis Tizón se había marchado a Cuba hacía menos de diez años, habiendo dejado a su madre y a otros familiares en el caserón, recordemos que dividido. Cuando Avelino Tizón unifica, finalmente, la mayoría de los cupos del pazo, incluidos los jardines donde estaba el ara, algunas de las familias que vivían allí tuvieron que marcharse. No obstante, Avelino Tizón no logrará unificar todas las estancias del pazo. Le faltaron, al menos, la torre y sus anexos al suroeste, la parte "del tío don Emilio". 

Antes de las obras de Don Avelino Tizón, LÓPEZ CUEVILLAS ya publicaba sus artículos sobre las excavaciones en el Boletín de la Real Academia Gallega y no hace mención nunca a la aparición del ara en la citania de San Cibrao das Las. 

Únicamente hará una pequeña alusión a ella en 1958, en una obra de ensayo titulada Prosas Galegas. En el capítulo titulado "Mitoloxía e Historia da paisaxe de Trasalba", nos dice, hablando del monte de San Torcuato o San Trocado:

"Na cima do San Trocado hai dúas ou tres árbores, e unha ermida adicada a este Varón Apostólico que, por un proceso de cristianización, se puxo no canto dun deus da paganía chamado posiblemente Bandua, a xuzgar por unha ara que se conservaba non hai moito a un cuarto de legua do monte, sostendo unha mesa de pedra na horta do pazo de Eiras."

Como vimos al principio, la primera publicación que intenta leer el epígrafe del ara de Eiras no será hasta 1968, por obra de JOAQUÍN LORENZO FERNÁNDEZ, iniciando un largo camino de "interpretaciones".

En la actualidad, continúan divulgándose publicaciones sobre la citania de San Cibrao das Las, con apariencia científica, intentando consolidar el pseudotopónimo *Lansbrica, propagando intencionadamente el bulo de que Cuevillas "regaló" el ara al "propietario" del pazo y sosteniendo, tendenciosamente y sin probar, que el ara de Eiras "apareció en el castro" o citania de San Cibrao das Las.


Por si fuera poco, el centro de interpretación subvencionado (PACC) construido en San Cibrao das Las, promovido por la Xunta de Galicia, contribuye con más fuerza, si cabe, a la popularización del falso topónimo *Lansbrica en su cartelería, en su página web, en sus exposiciones y en su publicidad en las redes sociales.



La posible procedencia del ara de Bandua

(Redactado en septiembre de 2019)

Al sur de la parroquia de Santa Uxía de Eiras existe un paraje denominado As Múas, conocido también con los nombre de O Couto y A Ermida. Allí existe una roca con petroglifos, con una curiosa disposición a la que se ha intentado "encontrar" sentido, por su vinculación con eventos astronómicos e hitos geográficos. También es un terreno con vetas estanníferas (casiterita) y  presencia de oro en la Antigüedad.

En A Ermida, además de la propia representación de petroglifos, encontramos una mámoa (dolmen) y un crucero. El topónimo parece obedecer a la presencia de una antiga ermita o capilla, confirmada por un documento conservado en el Arquivo do Reino de Galicia, un pleito del Comendador de Pazos de Arenteiro y don Jacinto Vázquez de Toubes con doña Isabel Vázquez de Toubes sobre reivindicación del lugar y granja de AS MÚAS, anexa a la ermita (ERMIDA) de SAN COSME Y SAN DAMIÁN en la feligresía de Santa Uxía de Eiras, jurisdicción de Roucos, hacia 1695.


¿Estará en A Ermida el origen del ara de Bandua de Eiras?

Es muy posible. La sacralidad del lugar estaría asegurada por la presencia de esa antigua ermita, ya desaparecida, pero que dejó su recuerdo en el microtopónimo y en el crucero. Sería la cristianización de antiguos cultos, testificados por la mámoa existente en el lugar (sin excavar) y por la roca con petroglifos.

As Múas (también conocidas como O Couto A Ermida) eran parte del denominado Coto de Pazo, jurisdicción dentro de la parroquia de Santa Uxía de Eiras ejercida por los dueños de sus pazos.

Son constantes las noticias en libros de visitas parroquiales de la destrucción de capillas en el siglo XVIII debido  su estado de abandono. Tampoco es raro que una iglesia o una ermita reutilice y conserve un ara precristiana. Hay ejemplos muy cerca de allí, como en la capilla de Santa Lucía de Erbededo o en la iglesia de Santiago de Trasariz.

Si el ara de Bandua estuviese en esa capilla de A Ermida, desaparecida posiblemente en el siglo XVIII, suena como normal, o natural, que alguno de los señores del pazo de Eiras la llevase para su jardín. 

La bancada de piedra alrededor del ara en el jardín del pazo parece ser labrada en esa época del XVIII, a la medida de la mesa que sostenía la propia ara, y que es posible que se fabricara para la ocasión. Sería así, ubicada en un jardín, sosteniendo una mesa y rodeada por una bancada de granito, como se conservó y como llegó hasta el siglo XXI la misteriosa ara de Bandua de Eiras.

Fuente: blogoteca.com/lambrica



Fotogalería

Bibliografía

PÉREZ OUTEIRIÑO, B.: "A Cidade de San Cibran de Las. Objectivos e resultados das últimas intervencións arqueologicas (1982-1983)", en Lucerna, segunda série-vol. II. Centro de Estudos Humanísticos. Porto, 1987.

RIVAS FERNÁNDEZ J. C.: "Nuevas aras romanas y rectificaciones interpretativas en torno a otros epígrafes galaico-romanos ya conocidos". Boletín Auriense, III. 1973.

RODRÍGUEZ COLMENERO A.: "Sobre un supuesto error epigráfico-histórico. Correcciones al ara de Bandua Aetobricus de Codesedo (Ourense) y a otros epígrafes de su amplio entorno". Cuadernos de Estudios Gallegos. Tomo XLVII, Fascículo 113, Santiago 2000.

VIDÁN TORREIRA, M.: "Pambre y el enigma del ara de Eiras", en Nalgures, tomo I. Páx. 335. A Coruña, 2004.

GONZÁLEZ IGLESIAS, F.: "A ara de Eiras e o topónimo Lámbrica" en Ágora do Orcellón 35. Páx. 17-33. Instituto de Estudos Carballiñeses. Vigo.  Xuño de 2019. ISSN 1577-3205.

COMAS PARET, E.: Da vendima á Zafra. Crónica dun emigrante galego en Cuba. Ed. Sotelo Blanco. Compostela, 2007.

LÓPEZ CUEVILLAS, F.: Prosas Galegas. Galaxia. Vigo. 1982.